Decidió apagar los motores.
Quiso así disfrutar de aquel breve momento.
Sin prestar atencion a aparatos absurdos,
ni tener que escuchar ruidos molestos
Un ligero movimiento bastó.
y zambulló sus alas en azules y blancos perfectos.
Atravesando nubes de triste envés y dorado haz.
Inocencia y pasión, cubiertas por miedos intensos.
Sin fuel en reserva que poder quemar
Sin posible retorno, sus ojos aún ¡Tan abiertos!.
El corazon galopando al palpitar
Bombeando al cerebro mil pensamientos.
La vida le parece sonreir al pasar,
filtrada a través de los dedos del viento.
Que trenzan imágenes para la eternidad.
Esculpiendo deseos sobre el firmamento.
Necesita más libertad, ¡no sufrir!
Oprimido por tanto y tantos que lleva dentro
Decide asi abrir la carlinga y sentir
Cabalgar a horcajadas sediento.
Sed de amores que dio,
ya tan solo meros y bellos recuerdos.
Sed de amores que no dio,
ahora vacuos y vanos lamentos.
Sed de ser otro que no fue, ni será.
Pero ahora... ¿qué mas dá?
Si ya cabalga en su carga final
Aferrado a la crin del viento.
2 comentarios:
Un placer leerte, como siempre
hace mucho tiempo que no leía algo tuyo y a pesar del tiempo sigue siendo hermoso, un saludo.
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